Hay películas que me gusta ver una y otra vez, esas en las que en cada visualización puedes descubrir detalles que anteriormente se escaparon.
The Royal Tenenbaums es una de ellas, no es una película basada en un libro, sino una película que es un libro, un maravilloso pop up lleno de sorpresas.
No voy a contar el argumento, no hablaré de los actores ni de la genialidad disparatada de su director y guionista Wes Anderson, solo mostraré la casa familiar en el 111 de la Avenida Archer, un hogar para genios excéntricos.
Maxim Dalton
La decoración de la casa de los Tenenbaum es un híbrido entre el estilo victoriano y la cultura pop, lo que algunos calificarían como indie y es fruto del trabajo de la decoradora Sandy Reynolds-Wasco y el diseñador de producción David Wasco
El original estilo conseguido ha hecho que esta película y su casa inspire a multitud de artistas y diseñadores .
Keven Tong
Claudia Varosio
Las habitaciones de los niños prodígio de la familia plasman la personalidad de cada uno.
Margot
Richie
Chas
Pero si tuviera que elegir mi estancia favorita me quedaría con el salón de baile con su tienda de campaña y su tocadiscos.
El cuarto del teléfono con la pizarra de actividades.
Y por supuesto el trastero de los juegos de mesa donde campan a su aire los ratones dálmatas.El próximo año quizás la veamos otra vez.











































